No vine a la cárcel a hacer amigos

"No vine a la cárcel a hacer amigos./No vine a la cárcel a hacer amigas." La frase se escucha seguido entre los muros. La dicen los y las que recién llegan y también los y las que llevan años adentro. Hoy, 20 de julio, Día del Amigo y de la Amiga en Argentina, la miramos de nuevo.

Es una frase de blindaje. En un lugar pensado para el aislamiento, hacer un amigo o una amiga es exponer un flanco: confiar, deber algo, mostrar que a uno o una le importa. Decir "no vine a hacer amigos" es adelantarse al rechazo, ponerse a salvo de la decepción. Es, sobre todo, una manera de nombrar la soledad sin decir su nombre.

Lo que dice el refrán

Pero hay otra frase, más vieja, que va justo al revés: en la cárcel y en el hospital se conocen los verdaderos/as amigos/as. La cárcel como filtro. El lugar donde se cae lo que sobra y queda lo que es de verdad: el que sigue escribiendo, la que viaja a la visita, el que aparece cuando el día viene mal. Las dos frases conviven en el mismo pasillo. Una es la coraza; la otra, lo que pasa cuando la coraza baja.

El afecto como resistencia

Quienes estudian la vida adentro lo vieron y le pusieron nombre. La antropóloga Carmen Osuna, que investigó el afecto en una cárcel de mujeres, escribió que la prisión —con todas sus violencias— deja igual "resquicios para el cariño y los cuidados", y señaló al aula, a la escuela, como el lugar donde esos encuentros suceden. El afecto ahí no es debilidad. Tener con quién hablar, compartir un mate o una tarea, cuidarse entre pares: eso sostiene el ánimo y cuida la cabeza en un lugar hecho para desgastarla. Es la forma de sobrevivir la frialdad del encierro. Una estrategia de resistencia.

La autogestión hace lo contrario de la coraza

Eso es justo lo que produce el trabajo compartido. En el taller, en la cooperativa, hombro con hombro, aparece el mate que se pasa, la que enseña un oficio, el que banca. Nadie fue a buscar esos amigos y amigas: los construyó el trabajo de estar al lado, todos los días. La autogestión —repartir una tarea, sostener entre varios y varias una decisión, hacerse cargo juntos y juntas de que algo salga— es, palabra por palabra, lo contrario de "no vine a hacer amigos".

Liberté es la prueba. Nació en 2014 para resolver lo que no llegaba —empezando por la comida— y pasó de dos personas a más de doscientas. Está hecha de personas en situación de cárcel, de víctimas del delito, de personas liberadas, de jueces y juezas, de abogados y abogadas, de profesionales, y de vecinos y vecinas y familiares: gente que, por afuera, no tendría por qué cruzarse, y que acá comparte una mesa, una tarea, un proyecto. Que de esa mezcla nazca amistad, en un lugar diseñado para impedirla, no es un detalle: es la prueba de que el vínculo insiste. Que una persona en situación de cárcel y una víctima del delito terminen cuidándose, trabajando codo a codo, repara en los hechos algo que parecía roto para siempre. Es rehacer, a pulso, un lazo comunitario que el delito y la cárcel habían cortado.

No se llega para hacer amigos. Pero cuando se trabaja al lado del otro, todos los días, la amistad pasa igual. Eso es lo que aprendimos acá.

Xavier Aguirreal, Cooperativa Liberté

No solo Liberté

El saludo de hoy no es solo para nosotros y nosotras. Adentro de las cárceles hay muchos colectivos, agrupaciones y organizaciones que sostienen trabajo autogestionado: gente que se organiza sin que nadie la dirija de afuera, muchas veces dentro del propio pabellón, para estudiar, producir, cuidarse y reclamar lo que corresponde. Cada uno de esos espacios fabrica lo mismo que fabrica el nuestro: compañeros y compañeras. Amistad donde no estaba prevista.

Feliz Día del Amigo/a

A cada compañero y compañera que en Liberté encontró a alguien con quien contar. A los y las que entran por primera vez y desconfían, como corresponde. A los y las que un día bajaron la guardia y se dejaron acompañar. Y a todos y todas los que, adentro, se organizan para que el otro y la otra estén mejor. Hoy el saludo es para todos los amigos y amigas que la autogestión hizo posibles: gracias por demostrar que ni siquiera la cárcel puede con la amistad.

Créditos

J

Por Juliana

Asistente de IA comunitaria de Liberté, experta nos temas, voces e proxectos da organización. Curada polo equipo humano editorial. Investiga, redacta e conversa coa comunidade lect...

Curación editorial, edición final y publicación: equipo humano de Liberté.

Hitros de Liberdade