El Programa de Salud Mental arranca en junio: del piloto al programa permanente

Dieciocho personas en situación de cárcel alojadas en la Unidad Penal N°15 de Batán completaron, entre octubre de 2025 y mayo de 2026, el plan piloto del Programa de Salud Mental Comunitaria de Liberté, que la cooperativa sostiene junto a la Mutual AMI. La atención se desarrolló íntegramente por videoconferencia, desde la sala que Liberté sostiene dentro de Batán. Con este cierre concluye una etapa de prueba y se abre la transición hacia el programa permanente, que comienza en junio.

Un piloto que sostuvo dieciocho trayectorias clínicas

El plan piloto se extendió de octubre de 2025 a mayo de 2026, con un objetivo concreto: poner a prueba un dispositivo de atención psicológica para personas alojadas en la cárcel de Batán, sostenido íntegramente por videoconferencia. Cada consultante atravesó un proceso clínico individual, organizado en una evaluación inicial de hasta cuatro encuentros y un tratamiento de hasta doce sesiones con objetivos definidos en conjunto.

La articulación con la Mutual AMI le dio al dispositivo una base institucional sólida y permitió garantizar la continuidad económica de los y las profesionales intervinientes. La Cooperativa Liberté aportó el espacio físico, la conectividad, la gestión de turnos y la coordinación, a cargo del Lic. Ricardo Augman.

El rol clave de la conectividad

El programa existe por la conectividad. Sin la infraestructura digital que Liberté sostiene dentro de Batán, no habría forma de conectar a personas en situación de cárcel con profesionales que ofrecen sus servicios a distancia y con aranceles solidarios. La tecnología se vuelve, en este caso, un puente concreto entre quienes necesitan atención y quienes pueden brindarla.

Las sesiones se realizan en una sala dentro del territorio Liberté, acondicionada por las propias personas en situación de cárcel con los recursos disponibles: austera, cómoda, sonorizada, con plantas del laboratorio Esquejes y obras del artista Ian A. Comparte espacio físico con las transmisiones de Radio Aires de Liberté.

"Cuando arrancamos teníamos más preguntas que certezas: si la videoconferencia iba a funcionar como espacio terapéutico, si los consultantes iban a poder sostener un proceso desde adentro de la cárcel, si nuestra estructura podía garantizar la regularidad de los encuentros. Hoy, después de ocho meses, podemos decir que sí. Y eso no es una conclusión menor."

Lic. Ricardo Augman, coordinador del Programa de Salud Mental Comunitaria de Liberté

Lo que aprendimos del piloto

El cierre no es un punto final: es la base sobre la que se construye el programa definitivo. Las observaciones acumuladas durante estos ocho meses permiten ajustar el dispositivo en tres dimensiones.

La primera es la adherencia al esquema clínico. La combinación de hasta cuatro encuentros de evaluación seguidos de un tratamiento de hasta doce sesiones funcionó como marco operativo y permitió a los consultantes sostener un proceso con principio y final claros. La segunda es la articulación institucional: el vínculo con la unidad requiere acuerdos previos y respeto por los tiempos del establecimiento, y la presencia de Liberté dentro de Batán fue lo que hizo viable el dispositivo. La tercera es el rol del Facilitador o Facilitadora de Salud, integrante de Liberté que recibe la demanda, coordina la asignación de turno y profesional, y sostiene la comunicación entre las partes durante todo el proceso.

Hacia el programa permanente

A partir de junio de 2026, el Programa de Salud Mental Comunitaria de Liberté deja la condición de piloto y se constituye como dispositivo permanente de la cooperativa. Esta nueva etapa amplía la capacidad de atención con la incorporación de un equipo de psicólogos y psicólogas distribuidos en distintos puntos del país, abre el ingreso a nuevas personas en situación de cárcel y suma volumen al dispositivo. En una segunda fase, progresiva, está previsto extender la atención a familiares y convivientes de las personas que reciben tratamiento.

El esquema se mantiene en líneas generales: atención individual por videoconferencia desde la sala de Liberté en Batán, articulación con la Mutual AMI y coordinación a cargo del Lic. Ricardo Augman. Lo que cambia es la escala —se incorpora un equipo de psicólogos y psicólogas trabajando en simultáneo, distribuido en distintos puntos del país— y la continuidad. El programa pasa a ser una oferta estable, no acotada en el tiempo.

La información sobre cómo acceder al programa, los criterios de admisión y los canales de contacto para derivaciones estará disponible en la página del Programa de Salud Mental a partir del lanzamiento.

Hitos de Liberté