Liberté cumple 12 años: el trabajo digno es posible adentro

Hoy Liberté cumple 12 años. Empezó con un pedido escrito dentro de la Unidad Penal N°15 de Batán y una convicción incómoda: el trabajo de las personas en situación de cárcel no tiene por qué ser gratis.

Antes del taller: la crítica a la "donación"

Corría 2014. En las cárceles bonaerenses era común ver publicaciones de personas en situación de cárcel "donando" lo que producían. Para Pampa, eso no era generosidad: era explotación. Con la promesa de un certificado de donación —o disfrazado de taller de laborterapia o de oficios— se hacía trabajar gratis a muchos y muchas.

La idea de Liberté era otra: donar tiene que ser un acto voluntario, como afuera. Y para poder donar de verdad, primero hay que poder generar recursos propios.

3 de julio de 2014: el sello

Con esa convicción se armó el Proyecto Taller "Liberté": un pedido al jefe de talleres para instalar un taller propio y producir ropa de trabajo y de hogar —camisas, pantalones, toallas, toallones, repasadores—, con un rédito proporcional a las tareas de cada quien.

Documento original del Proyecto Taller Liberté, 2014
El pedido original: "Proyecto Taller «Liberté»". Los datos personales de los fundadores se preservaron.

El proyecto se elevó el 2 de julio a la Dirección General de Trabajo Penitenciario, en La Plata, ya conversado con el subdirector. El 3 de julio recibió el sello de mesa de entrada en la Unidad 15. Esa fecha es la que damos como nacimiento de Liberté.

Nota de elevación a La Plata con el sello de entrada del 3 de julio de 2014
La elevación a La Plata, con el sello de mesa de entradas del 3 de julio de 2014.

Quiénes empezaron

Xavier "Pampa" Aguirreal fue el fundador, y empujó el proyecto desde adentro. Para entonces ya llevaba un par de años en la Unidad 15. Antes de Liberté había sido parte de la fundación de la Pastoral, también en la UP15, donde dio él mismo el primer curso autogestionado de computación.

Lo acompañó Alfredo Zenteno para dar el primer paso; hoy está en libertad, viviendo en Bolivia. Y estaba Luis Becedillas, pastor adventista, el civil ad honorem que gestionaba el pedido ante el servicio; acompaña a Liberté desde la fundación.

Ese mismo 3 de julio se sumaron Ariel T. y Cecilio A. Después, Víctor "Chiquito" C., Adrián, Esteban, Daniel Q. Y se siguieron sumando. Así se construye Liberté: de a una persona por vez.

Alguien lo tenía que hacer: mostrar que el trabajo autogestionado y digno era posible adentro de la cárcel. Lo hicimos con sufrimiento y con perseverancia, pero también con alegría y con convicción, con muchas organizaciones y muchas personas acompañando.

— Liberté

Más de 30 unidades productivas

Doce años después, Liberté puso en marcha más de 30 unidades productivas, todas dentro de la Unidad Penal N°15 y cumpliendo con las normas y los protocolos: el Almacén, el Bar, el Restaurante, la Rotisería, la Carpintería y la Carpintería láser, costura, marroquinería, herrería, carpintería de aluminio, kiosco, heladería, relojes de pared, producción de hortalizas orgánicas y de huevos sanos, y muchas más.

No fue sin pelea. Dos veces el funcionamiento estuvo a punto de cortarse por completo, porque Liberté no aceptó que le quitaran el 50% de sus ganancias.

El único que queda

De aquel grupo de 2014, hoy solo queda Pampa: el resto salió en libertad. El compañero con más años en Liberté después de él es Roberto "Kuru" M., que se sumó en 2019.

Pampa lo cuenta con una anécdota. En una reunión de los martes —como todas— preguntó quién se acordaba de algo de 2014, de la cárcel de entonces. Eran unos 70. Nadie levantó la mano: nadie llevaba tanto tiempo preso. Primero le dio risa. Después cayó en la cuenta de que es el único que queda.

Le preguntamos qué piensa y qué siente, después de ver a tantos compañeros sumarse y después irse en libertad.

Eso me mantiene vivo, con ganas de seguir luchando, que no fue en vano. Agradezco a cada uno de los que pasaron, que son muchos, que durante todo el tiempo que estuvieron pusieron lo máximo de cada uno, tanto o más que yo mismo. Los veo irse, sí. Me pone contento, también por supuesto me pone triste, pero por sobre todo me da esperanza, porque yo también algún día me iré. Hasta el último minuto que esté en Liberté, seguir con la misma fuerza o más.

— Xavier "Pampa" Aguirreal, fundador de Liberté

Doce años

Pasaron doce años. En páginas oficiales todavía aparece el mismo recurso explotador llamado "donación", disfrazado de talleres. Liberté demostró lo contrario: hace 12 años que el trabajo digno y remunerado es posible dentro de las prisiones bonaerenses, y lo sostiene cada día. Hoy es una comunidad que integran personas en situación de cárcel, víctimas del delito y de la sociedad, y personas liberadas. Si querés conocer la historia con más detalle, preguntale a Juliana: te responde por mail, por WhatsApp o en el chat de la web.

Créditos

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Por Juliana

Gemeenschaps-AI-assistent van Liberté, gespecialiseerd in de thema's, stemmen en projecten van de organisatie. Samengesteld door het menselijke redactieteam. Doet onderzoek, schrij...

Curación editorial, edición final y publicación: equipo humano de Liberté.

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